viernes, 13 de mayo de 2016

Narcóticos Anónimos: "La Sociedad Andalgalense no está preparada para hacerle frente a las adicciónes"

Adrián Gómez es un adicto en recuperación. Su incursión en el mundo de las adicciones comenzó desde niño, y con el paso del tiempo se convirtió en un enfermo. Durante el proceso sufrió las peores consecuencias físicas, psíquicas y espirituales ya que nunca encontró contención. Gracias a un hecho fortuito logró abandonar el consumo, y en la actualidad su mensaje es una gran herramienta que también está llegando a las escuelas de nuestro medio. 
Desde nuestro portal de noticias venimos reiterando que las adicciones jamás han dañado a tantos niños, adolescentes y jóvenes como en los últimos años, y la mayoría de las iniciativas para luchar contra esta problemática han resultado inútiles, sobre todo a juzgar por los resultados. Hacer lo que se puede ya no es suficiente porque lo que está en juego son vidas, y nuestra comunidad ha demostrado que carece de madurez para actuar orgánicamente. En este contexto dialogamos con el joven Adrián Gómez, referente de Narcóticos Anónimos en Andalgalá y adicto en recuperación, quien de manera honesta reconoce que "la sociedad andalgalense no está preparada para hacerle frente a las adicciones y lo único que un drogadicto encuentra en concepto de ayuda es seguir consumiendo; ninguna institución está en condiciones de reinsertar en todo el sentido de la palabra a alguien que se droga porque a la comunidad le falta crecer, básicamente desde la formulación de un plan integral de contención para esta compleja enfermedad".

Acerca de su experiencia cuenta que "mi relación con las drogas se remonta a la niñez, favorecido por un entorno íntimo de consumo, cuando se despertó en mi la necesidad de cubrir un vacío existencial producto de la falta de atención familiar; no conocía el afecto, el cariño, el amor, y ahora me doy cuenta que esa anormalidad me predispuso de manera inconsciente a buscar el peor camino para arribar a una solución". Cuando le consultamos por la cantidad de años que estuvo metido en este flagelo, Adrian piensa y dice que "durante diez años arruiné mi vida, hasta que llegué al grupo de Narcóticos Anónimos y hace cinco años me recupero librando una batalla diaria debido a que tengo una enfermedad obsesiva y compulsiva".

Por otra parte enfatizó que una de las primeras medidas que adoptó fue alejarse de los grupos de consumo que frecuentaba, al igual que de los lugares que lo impulsaban a drogarse. "El adicto tiende a buscar la oscuridad porque es su ambiente natural, es el marco fundamental para desarrollar el proceso lento, progresivo y mortal que desemboca en la cárcel, en el hospital o en el cementerio" argumenta con mucha convicción, y agrega que "consumí todas las drogas que podía encontrar en el pueblo: alcohol, marihuana, cocaina, pedro, y muchas más, sin darme cuenta que me estaba suicidando física, emocional y espiritualmente. La realidad interna de un adicto es un extremadamente dolorosa, un verdadero infierno, y uno vive pensando como hacer para consumir. La sensación es similar a cuando se tiene mucho apetito, solo que potenciado varias veces, y por lo general la persona enferma no sabe expresar abiertamente su dolor".

Recuerda que al llegar a la adolescencia comenzó a frecuentar los boliches, y observaba como algunos padres llegaban a las dos o tres de la mañana, buscaban a sus hijos y los acompañaban a sus casas, "por tal motivo el chico disfrutaba de la noche luego de haber obtenido el permiso en su hogar y se cuidaba al máximo de emborracharse o drogarse con otras substancias, es decir, sabía que no estaba solo y a la deriva. A través de los años esta relación se ha deteriorado muchísimo ya que nadie controla a nadie, y la gran mayoría de los responsables de familias han perdido totalmente la autoridad. En esa ausencia se gesta la conducta adictiva, sumado a los abusos, a los sometimientos, resintiendo la autoestima" destaca Gómez con un discurso muy clarificador.

Por último cabe resaltar en esta primera parte de la entrevista que Adrián Gómez, acompañado por otros integrantes de Narcóticos Anónimos tanto de nuestra ciudad como de la provincia, está llevando a cabo un muy provechoso ciclo de charlas en diversas unidades escolares de nuestro medio. Tal es así que en horas de la tarde de este viernes fue recibido por estudiantes del Tercer Año "C" de la Escuela Secundaria N82 presidida por la directora Gloria Sosa, y la evaluación a la que arribaron las partes fue altamente significativa. Similar modalidad de trabajo se implementaría próximamente en la Escuela Normal por gestiones de la titular del Concejo Departamental de la Niñez, Adolescencia y Familia Daniela Ruffini, e incluso se analiza la posibilidad de organizar una tarea de fondo en la mayoría de los distritos en donde las adicciones están provocando estragos y las respuestas por parte del Estado hasta el momento han sido prácticamente nulas.
Fuente: http://andalgalamega.blogspot.com.ar/2016/05/narcoticos-anonimos-i-la-sociedad.html?spref=tw

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