o.- Mendoza. Como se había anunciado, el doctor Eduardo Llambías, precursor de la vulcanología en la reserva La Payunia y en el país, estuvo en Malargüe acompañando a un grupo de 21 geólogos a quienes tuvo de alumnos en un curso de postgrado que dictó en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca.
El grupo fue al campo a hacer observaciones "in situ" de los trabajos de exploración y relevamiento geológico que viene haciendo en la región desde el año 1960 este especialista, quien volvió a recordar anécdotas.
Minería y ambiente
También se reunió con un grupo de jóvenes seguidores en un conocido hotel cercano al centro, con quienes debatió temas ambientales, dio direcciones de colegas que pueden asesorar adecuadamente en ciertas exploraciones del campo y se puso al tanto de proyectos de investigación ya en marcha, especialmente los relacionados con la búsqueda de glaciares y permafrost a cargo del doctor Darío Trombotto (IANIGLA), quien la semana anterior había estado también en Malargüe. Como ya es inevitable en Malargüe, se discutió el tema de la minería y sus efectos contaminantes, pero se mostró optimista diciendo que "la aplicación de las leyes ambientales es suficiente; hay que controlar, no hay que impedir, ése es el rol del ambientalismo".
Una discusión con un apasionado opositor a la minería se desarrolló en un inusitado clima de respeto, en torno a si la minería es o no depredatoria y "saqueante", tema sobre el cual el científico mostró una apertura y espíritu de diálogo poco común en esas discusiones. Al respecto manifestó que "la minería no puede impedirse, aunque sí controlarse" y remató con conceptos de una discusión que se está dando en estos días en el Senado de la Nación y que compartieron todos los presentes: "en lo que no debemos tener dudas es en el problema de la protección de los glaciares; eso hay que defenderlo a rajatabla; sin glaciares no hay nada ni minería que valga", e ironizó sobre proyectos de empresas mineras que sueñan con "transportar glaciares" de un lado a otro para facilitar la extracción de metales. Al despedirse, Llambías se lamentó de "no ser más joven para instalarme a vivir en Malargüe; lo haría porque este lugar está progresando y va a progresar más aún; las ciencias de la tierra tienen mucho futuro en esta región". (Diario San Rafael, Mendoza, 07/09/09)
El grupo fue al campo a hacer observaciones "in situ" de los trabajos de exploración y relevamiento geológico que viene haciendo en la región desde el año 1960 este especialista, quien volvió a recordar anécdotas.
Minería y ambiente
También se reunió con un grupo de jóvenes seguidores en un conocido hotel cercano al centro, con quienes debatió temas ambientales, dio direcciones de colegas que pueden asesorar adecuadamente en ciertas exploraciones del campo y se puso al tanto de proyectos de investigación ya en marcha, especialmente los relacionados con la búsqueda de glaciares y permafrost a cargo del doctor Darío Trombotto (IANIGLA), quien la semana anterior había estado también en Malargüe. Como ya es inevitable en Malargüe, se discutió el tema de la minería y sus efectos contaminantes, pero se mostró optimista diciendo que "la aplicación de las leyes ambientales es suficiente; hay que controlar, no hay que impedir, ése es el rol del ambientalismo".
Una discusión con un apasionado opositor a la minería se desarrolló en un inusitado clima de respeto, en torno a si la minería es o no depredatoria y "saqueante", tema sobre el cual el científico mostró una apertura y espíritu de diálogo poco común en esas discusiones. Al respecto manifestó que "la minería no puede impedirse, aunque sí controlarse" y remató con conceptos de una discusión que se está dando en estos días en el Senado de la Nación y que compartieron todos los presentes: "en lo que no debemos tener dudas es en el problema de la protección de los glaciares; eso hay que defenderlo a rajatabla; sin glaciares no hay nada ni minería que valga", e ironizó sobre proyectos de empresas mineras que sueñan con "transportar glaciares" de un lado a otro para facilitar la extracción de metales. Al despedirse, Llambías se lamentó de "no ser más joven para instalarme a vivir en Malargüe; lo haría porque este lugar está progresando y va a progresar más aún; las ciencias de la tierra tienen mucho futuro en esta región". (Diario San Rafael, Mendoza, 07/09/09)
No hay comentarios:
Publicar un comentario