lunes, 3 de agosto de 2009

El radicalismo y el Gobierno ensayan un frágil pacto de gobernabilidad

Los sectores más racionales del Gobierno trabajan con la conducción real del radicalismo en un pacto de gobernabilidad que sostenga a la gestión de Cristina Kirchner hasta el 2011. Ya hubo al menos una reunión con Aníbal Fernández y los principales referentes de la UCR. Esto explica la moderación del radicalismo en el Congreso, con temas ríspidos como retenciones y facultades delegadas. La idea de recrear el bipartidismo y los roles de Néstor y Cristina Kirchner.
Escribe Ignacio Fidanza
Raúl Baglini es el autor del famoso teorema de la gobernabilidad, esto es que una fuerza política se vuelve más razonable –o conservadora- en la medida que se acerca al poder. El pensamiento de este connotado dirigente radical –que talla y mucho al interior del partido, al punto que Julio Cobos coqueteó con su nombre para la presidencia de la UCR-, adquiere por estas horas una vigencia feroz.
Fuentes del bloque de diputados de la UCR confirmaron al primer diario especializado en politica que días atrás hubo una reunión cumbre en un domicilio porteño que reunió al jefe de Gabinete Aníbal Fernández, con dirigentes de primera línea del radicalismo, entre los que se destacaba el eterno Enrique “Coti” Nosiglia.
Allí los radicales comenzaron a delinear un acuerdo político que garantice la gobernabilidad de la actual gestión hasta el 2011. Esta voluntad se puede observar cuando empiezan a surgir, por ejemplo en diputados, voces como la del titular de la bancada radical, Oscar Ahuad, que en las últimas semanas empezó a argumentar la necesidad de garantizar la sustentabilidad fiscal del gobierno, frente a la arremetida de la Mesa de Enlace para que las retenciones se bajen a cero.
Algo de esto se habló ayer en el bloque radical, cuando el economista Mario Brodherson trazó un panorama dramático sobre la situación fiscal de la Argentina.

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